Nada es definitivo
22 abril, 2011 a las 11:32 pm | Escrito en Presentación | 1 comentarioHan cambiado muchas cosas desde el último post publicado: personas que se fueron de mi vida, personas que entraron en mi vida, nuevas formas de ver las cosas, romper con ciertas posturas que antes tenía idealizadas…
Y por desgracia también el abandono definitivo y total del blog; a pesar de mis promesas, terminó cayendo en el olvido.
¿Por qué entonces vuelvo a postear en él? Veréis, son como los estilos arquitectónicos: el nuevo estilo que sale es totalmente en contraposición al anterior y eso es básicamente lo que me hizo volver a este sitio.
A parte de facebook (muy útil) y tuenti (me parece una red social mucho más floja), me hice hace cosa de pocas semanas con una cuenta en twitter. Lo bueno: información de primera mano sobre el asunto que interese y casi ilimitada, al menos no digerible por una única persona. La malo… ¡sí, la mayoría lo habréis adivinado! 140 dichosos caracteres como tope. Es algo que he terminado odiando, casi tengo la sensación de que me expresaba mejor en un sms… Al final me terminó agobiando demasiado y creo que será otra cosa que pronto, sino ya, ha caído en el olvido.
¡Con cuántas ganas he cogio esto! Escribir sin límites, deteniéndome en cada anécdota o tontería que quiera poner, no comerme la cabeza en utilizar sinónimos de menosletras o quitar matices que no aporten algo sustancial a la idea principal pero que sin ellas quede demasiado… ¡SOSA!
Y creo que el auge de las redes sociales sí que es un buen complemento para enlazar y potenciar los blogs y darles más esplendor, pero desgraciadamente en la mayoría de los casos las redes sociales sustiuyen a los blogs y simplifican la vida de una forma escandalósamente absurda.
En fin, no sé qué situación ha propiciado que el blog, a pesar de llevar más de un año parado, haya seguido aumentando en número de visitas hasta quedar estancado entorno a unas 50 diarias. Cuando lo empecé (más bien, empezamos, éramos dos y todavía puede que haya esperanza para que sigamos siendo dos, nunca se sabe) me habría gustado eso de 50 visitas al día… incluso me habría gustado 50 visitas al día cuando le dejé (por aquella época eran en torno a unas 30 diarias). Vamos a ver cómo puedo aprovechar el tirón este de las visitas aseguradas y aumentarlas, al menos en el doble digamos en… ¿6 meses? ¡Es un reto que me propongo! ¿Decís que qué pasa si no lo consigo? Me habré fallado a mí mismo y ya tengo suficiente con eso.
(Paréntesis para sacar a pasear a Atreyu, el nuevo miembro de la familia y prosigo en unos minutos…).
Una de las cosas en las que más he notado el paso del tiempo, de MI tiempo, es en mi carácter tímido; sigo siendo tímido, eso no creo que se vaya del todo, pero ahora soy una persona infinitamente más sociable comparado con antes; más amistades, más conocidos, más charlatán… y sin embargo ahora es la época de mi vida en la que más independiente soy. Mi mente se ha abierto a muchos más estilos de vida pero todavía y a pesar de mis 23 años, me falta mucho por definir de mi persona. Y como consecuencia de ello, todavía no me termino de identificar demasiado con unas personas en concreto, si bien es cierto que siempre hubo una por ahí que en los últimos años siempre estuvo sometido a mis mismas dudas y curiosidades y con la que noto que vamos casi que a la par en la evolución de la vida y que ahora me noto muy en consonancia con otra. Más allá de eso, es como si no hubiera terminando de encontrar mi lugar en un entorno “social”, pero no sé si lo quiero, hasta el momento me va bien experimentando con situaciones y gente nueva, siempre dando importancia, dedicando tiempo y conservando lo que se aprecia de situaciones y personas pasadas.
Lo mismo podría decir de internet; no paro de descubrir sitios, aplicaciones y personas nuevas en él, siempre experimentando, descartando y desarrollando las facetas que más me van convenciendo pero todavía noto que sigo dando muchos bandazos y que no he llegado a nada que pueda concluir, me resulte definitivo. En este caso sé que no quiero “estancarme” para nada en el tema de internet, si algo tiene de bueno es que siempre va cambiando y evolucionando como si tuviera vida propia (miles de millones de vidas propias de hecho). Si me estancase habría dos posibilidades: o bien dejé de ser inquieto y me volví una persona anticuada o es que llegó al límite del desarrollo y esta última alternativa sí que es un auténtico disparate (o eso me gusta creer).
Tras toda esta parrafada la único conclusión a la que puedo llegar es que nada es definitivo.
1 comentario »
RSS feed para los comentarios de esta entrada. URI para TrackBack.
Deja un comentario
Blog de WordPress.com. | Theme: Pool by Borja Fernandez.
Entradas y comentarios: feeds.
[...] is the original post: Nada es definitivo « El Código Margandy Esta entrada foi publicada em The last of Google/Yahoo. Adicione o link permanente aos seus [...]
Pingback by Nada es definitivo « El Código Margandy | Midia Social— 22 abril, 2011 #