Cosas que dan coraje

4 Julio, 2008 at 4:31 pm | In Personal | Leave a Comment

bueno un saludo antes que nada..después de tanta ausencia con los malditos examenes estos…

voy a hablar de esas cosas que aveces nos dan tanto coraje, y no entendemos porque pasan o porque las hace la gente :

Cuando en casa ajena, cierran la puerta del cuarto de baño y no hay nadie… llamas, abres to despacito… porque claro, si está cerrada, alomejor hay alguien.

Cuando vas al cine con alguien que ya ha visto esa película y está todo el tiempo . mira mira mira…vera aora vera, atenta atenta eh… ¬¬  claro, ya no impresiona porque sabes que va a pasar algo.

Cuando alguien que ha sudado mucho te dice: mira toca toca..veras. Y tu vas y tocas, y te empapas la mano de sudor.

Cuando te arreglas rapidísimamente para llegar a la hora que as quedado y después la gente llega tarde…

Cuando estas apunto de salir y te manchas.

Que encuentres zapatos super rebajados y no haya tu numero argg

Cuando vas a la playa con un monton de gente y solo tu llevas sombrilla, porque nadie tenia ganas de cogerla¬¬ y después la sombra es solo para las cosas y no te cabe ni la cabeza.

Que en un examen caiga una pregunta larga sobre la única parte que no te has estudiado.

Cuando estás comiendo pipas de el elefante, y alguien te pide un poco, le das un puñado.. y le tocan 3 alemndras por lo menos y uno o dos pistachos.

Que se haga ruido comiendo.

bueno ya nose que más poner, si a alguien se le ocurre algo que lo comente. ^^

Sobre el miedo y el humor…

4 Julio, 2008 at 3:32 pm | In Humor, Reflexión | 1 Comment

En el siguiente vídeo, al pobre chaval se le ve con un miedo en el cuerpo… y no es que le dé simplemente miedo, sino que es que se está escurriendo del cacharro. Mientras tanto, la madre, con un ataque de risa debido a los nervios (y seguramente también al miedo) ignora lo que su pobre hijo está sufriendo.

Y es que, en mi caso, casi siempre me puede la risa al miedo. La explicación es muy sencilla: en ciertas ocasiones me lo paso bomba metiendo miedo a los demás. Probablemente los que mejor me conozcan, hayan sufrido algún que otro sustillo mío (un “¡¡Buuuhh!!” por la espalda cuando menos se lo esperen) y suelen tomárselo muy bien… o al menos se contienen y terminan poniendo buena cara mientras en su interior piensan en patearme la cara.
En la facultad, en casa, con los amigos, con el novio… para mí es un rato de risa fácil a costa del miedo de los demás.

Sí, soy muy cargante cuando quiero, pero por el momento, nadie se me ha quejado seriamente sobre ello. Y no soy malo ni nada así, si al final asustado y asustador nos descojonados, termino haciendo bien.

Y con lo miedica que era yo de pequeño… me daba miedo la oscuridad, y lo pasaba fatal cuando tenía que ir a la cocina, porque la luz es de tubo fluorescente que tarda unos segundos en encenderse, y cuando me mandaban desde la salita a ir a pillar algo a la cocina, salía corriendo, llegaba al interruptor y lo pulsaba, y para no esperar en la oscuridad unos segundos, volvía como alma que lleva el diablo a la seguridad de la salita tan iluminada. Una vez el fluorescente había parpadeado suficiente y se había quedado ya iluminado definitivamente, podía entrar tranquilo.
También tenía un pánico inmenso e irracional a los truenos y, lo más curioso teniendo en cuenta lo mucho que me gustan ahora, ¡tenia miedo a los fuegos artificiales! En casa no pararán de recordarme la vez aquella en la que estábamos reunidos con la familia cenando por la noche en un restaurante, y empezaron a lanzar de repente fuegos artificiales. Mi miedo fue tal que me metí debajo de la mesa… Seguramente escucharé esta anécdota unas miles de veces más a lo largo de mi vida…

Y bueno, como todo (o casi todo) niño, miedo a los fantasmas y monstruos que podían acecharme mientras estaba en la cama. Siempre dormía tapado con las sábanas hasta la cabeza, como si las mantas fueron un refugio anti-pánico, XD.

¿Y mi miedo ahora? El suspender todo, el verme sin ciertas personas… y si tengo que elegir entre miedos infantiles pasados y miedos actuales me quedo con los de antes, que al fin y al cabo tenían fácil solución: una persona que te consolora, y todo se pasaba.

Blog de WordPress.com. | Theme: Pool by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds.